ESTRÉS TÉRMICO EN PORCINO: EL COSTE OCULTO DE LA REDUCCIÓN DE LA INGESTA
Con el aumento global de las temperaturas, el estrés por calor ya no es un problema limitado a las regiones tropicales ni a los meses de verano. Hoy en día, representa un desafío creciente para la producción porcina a nivel mundial, generando importantes pérdidas anuales, no solo en euros, sino también en gramos de pienso que los animales dejan de consumir.
Cada gramo que no se ingiere supone un compromiso directo del rendimiento global de los animales.